Qué se instala
Un cuerpo de cámara de alta resolución dentro de una carcasa antivandálica preparada para intemperie, un panel solar, una batería dimensionada para el mes de menos luz y un router 4G con SIM propia. Todo ello anclado a una fachada, un muro, una farola, una valla o un mástil propio dentro del recinto.
No hace falta corriente ni internet de la obra. Es deliberado: las dos cosas se cortan.
Cada cuánto dispara
El intervalo se ajusta al ritmo del proyecto. En una obra de doce a dieciocho meses, un disparo cada diez o quince minutos de luz solar da material de sobra. En una obra rápida se acorta; en un plazo de tres años se alarga, para no acumular cientos de miles de imágenes inútiles.
El intervalo se puede modificar en remoto sin ir a la obra, y a veces se hace: se acelera durante la fase de estructura y se relaja en acabados, cuando por fuera ya no cambia casi nada.
Cómo llegan las imágenes
El equipo sube las capturas a diario por red móvil. Eso permite dos cosas: que usted tenga acceso online al día y que nosotros detectemos cualquier problema —encuadre movido, exposición rara, batería baja— en 24 horas y no seis meses después.
Qué revisamos nosotros
- Estado de carga y salud de la batería.
- Encuadre: que nada lo haya desplazado (viento, una obra vecina, un operario con buenas intenciones).
- Exposición y limpieza del cristal, sobre todo en entornos de polvo o salitre.
- Continuidad de la serie: que no falten días.
Qué se entrega
Al terminar, el vídeo resumen montado y rotulado, las versiones para cada canal y el archivo completo de fotogramas originales. Las imágenes son del cliente; nosotros no retenemos el material como forma de asegurar renovaciones.
Cuánto dura la instalación
Media jornada en la mayoría de obras. Lo que sí puede alargarse es lo previo: el permiso del vecino cuya fachada da el mejor punto de vista. Por eso se empieza a gestionar el día que se acepta el presupuesto.